RESEÑAS

DOI: http://dx.doi.org/10.5294/pebi.2014.18.2.13


LUIS FERNANDO VALDÉS,
BIOÉTICA Y OPINIÓN PÚBLICA,
MÉXICO, DF, MINOS ILL MILENIO, 2013, 186 P.

Con el subtítulo de "Cuestiones debatidas sobre la vida en México y en el mundo", el Pbro. Dr. Luis Fernando Valdés publica el primer tomo de un libro que ha sido fruto de sus intervenciones en un diario de Querétaro. Esta columna fue a su vez el origen de un blog que ya lleva diez años en la web y va por el número 4931.

Los destinatarios principales del libro son los periodistas y los medios de comunicación en general que, a pesar de la profusión de literatura sobre Bioética, tienen pocas fuentes de fácil lectura, con seguridad científica y doctrinal como las que ofrece este libro. Pero también la publicación va dirigida a la sociedad civil, a los hombres y las mujeres que desde su vida profesional y social se encuentran con los problemas que la vida trae consigo y para los que la Bioética tiene algo que decir.

El título de la columna y del blog, "Fe y Razón", da la pauta de los contenidos del libro. Se trata de una serie de temas no exclusivamente dirigidos a los creyentes, para los cuales se muestra con claridad cómo el magisterio de la Iglesia católica tiene respuestas hondas, razonadas, aplicables y realistas a los distintos problemas bioéticos. También quienes no comulgan con la fe católica pueden encontrar en las páginas de este libro una prueba fehaciente de que esa doctrina es razonable y no es fruto de meras adhesiones irreflexivas a dogmas prefijados. Así, ante la cultura actual de los inicios del tercer milenio, creyentes y no creyentes pueden estar seguros de pisar terreno firme cuando con honestidad intelectual, reflexión serena y ponderada se acercan a las enseñanzas de ese magisterio. La solidez de la filosofía realista y la antropología filosófica que están detrás de sus páginas da esa garantía.

El libro se divide en cinco partes. La primera tiene por título "La dignidad humana, fundamento de la Bioética", donde se expone muy brevemente qué es la Bioética, la dignidad humana, la fe y la razón en la Bioética y el respeto por la dignidad humana.

Las otras tres partes siguen la impronta evolutiva de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte. Y en la última se ofrece una selección de escritos sobre al aborto y su legalización en México.

La segunda parte, "Engendrar", es una colección de seis temas que se inicia con una explicación de lo que es la sexualidad humana. Luego se abordan la manipulación genética, la regulación de la fertilidad, la fecundación in vitro, la gestación subrogada y la gestación llevada hasta el final.

En la tercera parte, "Vivir", se incluyen temas candentes como el amor a la vida, la enfermedad, la investigación y la experimentación, la donación y el trasplante de órganos, y el VIH-SIDA.

"Morir" se denomina la cuarta parte. Allí se encuentran temas como la dignidad de los enfermos terminales, la eutanasia, la "voluntad anticipada" y la pena de muerte.



AQUILINO POLAINO-LORENTE, AMAR EL AMOR HUMANO.
ALGUNAS APORTACIONES DEL PENSAMIENTO DE JUAN PABLO II A LA PSICOLOGÍA, MADRID, CEU EDICIONES, 2013, 92 P.

El autor de este breve pero fascinante libro es el médico psiquiatra Aquilino Polaino-Lorente, quien además es licenciado en Psicología y Filosofía, catedrático de Psicopatología en la Universidad Complutense de Madrid por más de treinta años, con una experiencia profesional de más de ocho lustros. Actualmente, combina la docencia universitaria en la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo CEU, con la atención de pacientes y la investigación.

El libro versa sobre algunas contribuciones de Karol Wojtyla a la psicología, en tres realidades que son nucleares en la vida humana. Los lectores podrán estar familiarizados con la literatura teológica, filosófica, pastoral y también poética de San Juan Pablo II, pero es innovador plantear las luces que su pensamiento pueda dar a la psicología.

Sin lugar a dudas, uno de los puntos neurálgicos de la vida del hombre en los albores del siglo XXI es la forma como vive el amor humano; de esto depende nada menos que el futuro de la humanidad. Pues este es el primer capítulo del libro: "La psicología de la sexualidad, el amor y el matrimonio". Desde sus primeras lecciones en la Universidad de Lublin, como joven profesor, Wojtyla empezó a desarrollar una aproximación fenomenológica a lo que Freud quiso convertir en el motor del accionar humano. El capítulo se desarrolla sobre material universitario de Wojtyla como los libros Persona y Acción, Amor y responsabilidad y El taller del orfebre, y sobre escritos magisteriales donde desarrolló una "teología del cuerpo", entre otros.

La segunda parte se dedica a la psicología del trabajo. Sobre este tema Wojtyla escribió mucho, y parte de su magisterio como Juan Pablo II se vio beneficiado por esas intuiciones que plasmó en las tres encíclicas sociales: Laborens Exercens, Sollicitudo Rei Socialis y Centesimus Annus. La dimensión del trabajo humano se explica en su carácter de transformador de la esencia humana, de potenciador de la libertad y del desarrollo, de clave para entender la dignidad y de motor de la solidaridad. A través de la mención de las motivaciones con las que se puede realizar el trabajo el autor muestra los límites, verdaderas psicopatologías, a los que se ve expuesto no solo el trabajador sino también las mismas organizaciones empresariales, cuando esas motivaciones son erróneas. Asimismo, señala que conocer los aportes de Juan Pablo II en este tema posibilita reorientar el trabajo humano y utilizarlo como medio para prevenir y corregir las disfunciones que se producen cuando el trabajo se hace por móviles ajenos a su verdadera naturaleza.

"Psicología de la ansiedad humana". En esta tercera parte el autor, como buen psiquiatra y psicólogo, se aproxima a una realidad que la condición humana puede experimentar y que siempre se acompaña de miedo y de temor. Explica cómo la aportación de Juan Pablo II en este tema parte de sus claves filosóficas y en especial de la antropología filosófica que dan muchas luces para intentar entender, desde la raíz, cuál es la experiencia de la ansiedad y de su cohorte de temores y miedos. Se reflexiona sobre los distintos miedos que atenazan al hombre: al sufrimiento, a sí mismo, a la libertad, a las exigencias morales, a Dios, etc. Y cómo dentro de los temores hay uno que sana, que redime, que capacita para enfrentar la adversidad: el temor filial, que es otra manifestación del amor.

Un planteamiento dicotómico entre resiliencia y fortaleza sirve de epílogo de la obra. La trayectoria biográfica de Karol Wojtyla es la base del planteamiento; ¿sobreponerse a la adversidad, al sufrimiento, a las dificultades depende más de esa capacidad para soportar y para rehacerse, o es más patrimonio del ejercicio de una de las dimensiones espirituales de la persona, de la virtud de la fortaleza? A esta pregunta el autor aporta elementos para una posible respuesta que, sin embargo, deja sin contestar, transmitiendo al lector el reto de hacerlo, con base en lo que el conjunto de la obra le ha aportado.



AQUILINO POLAINO-LORENTE,
GUÍA PARA LA MEDIACIÓN FAMILIAR, MADRID, CEU EDICIONES, 2013, 118 P.

Si es cierto que "el futuro de la humanidad pasa por la familia", son necesarios muchos recursos para preservar y fortalecer esta institución natural, que ahora está en franco peligro pues los ataques a la familia parecería que intentan desajustar tal institución y la ponen a depender de la voluntad falible y acomodaticia de sus integrantes. Con frecuencia, los resultados de estos ataques son las rupturas o, al menos, la desnaturalización de la relación familiar, las dificultades intergeneracionales, la falta de diálogo hasta la separación o el divorcio mediados por un proceso judicial.

El autor plantea el recurso alternativo de la Mediación Familiar (MF) como una herramienta que ayude a no tener que llegar a los tribunales antes de agotar este recurso. Sostiene que se trata de una "guía" en la que se presenta qué es la MF en el contexto social actual, cómo se debe dar el proceso de MF, quiénes pueden aplicarla, cuándo se debe acudir a la MF, qué dificultades surgen en el proceso, etc.

Los destinatarios iniciales de la Guía son mediadores familiares, para que conozcan mejor su trabajo; los jóvenes que se preparan para serlo, para que se ilusionen con el futuro profesional que han elegido; y también las parejas que tienen problemas y no quieren o no pueden acceder a los tribunales, por las cargas emocionales, afectivas y también económicas que esto implica.

El instrumento que el autor sugiere para iniciar y llevar a término la MF es el diálogo; es consciente de que la falta de diálogo es precisamente una de las principales causas de los problemas matrimoniales. Pero como el proceso se debe iniciar con la intervención de un tercero, que no toma partido sino que intenta poner las condiciones para que el diálogo vuelva a surgir, el éxito de restablecer la comunicación dependerá de la pericia y capacidad de quien hace la MF.

Se analiza con brevedad la conveniencia de un solo MF o la presencia de un equipo que la desarrolle, que dependerá de la complejidad que la situación tenga. También se muestra que la MF no es la solución a todos los problemas conyugales y que se debe distinguir de la terapia familiar y de la orientación familiar. También se deja claro que la MF, en algunas circunstancias, no puede sustituir la vía judicial.

En resumen, se muestra que la MF es un procedimiento alternativo eficiente para resolver problemas conyugales, para evitar llegar a la última instancia de los tribunales. Su eficacia dependerá no tanto de la mediación en sí misma como de la capacidad que tengan los cónyuges de llegar a acuerdos, pero, sobre todo, de su interés real de llevarlos a la práctica.



AQUILINO POLAINO-LORENTE Y GEMA PÉREZ-ROJO (COORDS.),
ANTROPOLOGÍA Y PSICOLOGÍA CLÍNICA, MADRID, CEU EDICIONES, 2013, 132 P.

La ciencia moderna goza de una característica muy importante, de la cual no puede prescindir: estar en diálogo con otras ciencias. En algunas es especialmente significativo y trascendental que tal relación se establezca para ayudar a que la realización de los objetos formal y material de esas ciencias se dé a cabalidad.

La relación entre antropología y psicología clínica responde muy bien a esa necesidad: para que la psicología clínica se ejerza en beneficio de las personas es indispensable tener claro quién es el sujeto que ha de recibir la intervención. El libro coordinado por el doctor Polaino y la doctora Pérez explora algunos puntos de esa relación entre la antropología filosófica y la psicología clínica.

Cada uno de los seis temas de los que componen el libro está a cargo de un profesional cuidadosamente elegido para escribir sobre una de las áreas en la que es experto.

Los títulos de cada capítulo son sugerentes: "¿Necesita la psicología clínica de una fundamentación antropológica?", "Un modelo antropológico para la psicología: el personalismo ontológico moderno", "Personalidad y responsabilidad: la clínica de la personalidad desde una perspectiva antropológica", "Dependencia y libertad", "Una reflexión antropológica acerca de la resiliencia" y "Salud mental y antropología integral".

El libro está pensado para invitar a la reflexión y para servir de herramienta para los docentes que desean profundizar en las raíces de su quehacer profesional. En los diferentes capítulos se notan unas características que corresponden a esos objetivos: claridad y sencillez, que no se riñen con el rigor y la profundidad.

Las referencias bibliográficas con las que concluye cada capítulo le dan la posibilidad al lector de ahondar más en cada tema, de complementar la lectura o de ampliar algún tópico de particular interés. Asimismo, las notas a pie de página enriquecen la lectura y son un reflejo de la calidad de los autores de cada capítulo.

La resultante de la lectura atenta del libro será necesariamente un mejoramiento de la práctica clínica: cada terapeuta estará mejor pertrechado para ver personas en lugar de enfermedades; para considerar en primer término el bien del paciente, antes que otros intereses; para saber combinar el respeto por la autonomía del paciente con el ayudarle a asumir la responsabilidad que le corresponde; para procurar desarrollar en él esa capacidad de resiliencia, que lo favorecerá durante el proceso terapéutico y más allá; para ayudar a fortalecer esos hábitos de salud e higiene mental, que son tan importantes tanto en la prevención como en la misma terapia.



RAMÓN CÓRDOBA PALACIO,
BIOÉTICA: DAR LO MEJOR DE SÍ MISMO, MEDELLÍN, FUNDACIÓN SAN VICENTE, 2014, 178 P.

Desde hace varios años, el periódico El Pulso, del Hospital Universitario de San Vicente en Medellín, ha venido ganando un espacio en la divulgación de las noticias relacionadas con la salud en el Departamento de Antioquia y en el resto de país. Pero a la par, la reflexión crítica que invita a hacer desde sus páginas editoriales también lo han hecho pionero en la tarea de ayudar a formar criterio.

Una columna ha destacado en el periódico El Pulso, la escrita por el doctor Ramón Córdoba Palacio que, bajo el título de "Bioética", ha contribuido grandemente al conocimiento y la difusión de esta nueva ciencia, que hace pocas décadas incursionó también en los medios académicos colombianos.

El libro Bioética: dar lo mejor de sí mismo es una selección de columnas que el autor escribió entre 2002 y 2011. En la nota introductoria, escrita por el doctor Carlos Alberto Gómez Fajardo, se ponderan las calidades del autor derivadas de su profundo humanismo, de los largos años de práctica profesional y de su servicio incansable en la docencia universitaria.

Como epílogo se recogen las palabras que el doctor Gómez Fajardo pronunció en el seno de la Academia de Medicina de Medellín, en 2010, cuando al doctor Córdoba Palacio se le otorga el título de Presidente Honorario de esa corporación.

Los contenidos del libro sirven tanto a las personas del común, que pueden encontrar en sus páginas la explicación —sencilla y llana— de la razón de ser de algunas actividades de la práctica médica cuando se hacen partiendo de la tradición hipocrática. Pero también, las personas que forman los equipos de salud se pueden beneficiar de su lectura pues los contenidos pueden servir para confrontarlos con el sentido último de su quehacer profesional. Para la docencia también puede ser útil, pues los temas que se explican bien pueden servir de material para talleres o clases, donde sea necesario ilustrar un punto determinado de la práctica médica.

A lo largo de cinco capítulos se organizan escritos cortos, sobre temas puntuales, que guardan entre ellos una gran coherencia, lo que facilita la formación de lo que se podría llamar una conciencia crítica. Los cinco capítulos son: "Bases filosóficas", "Práctica médica - Políticas sanitarias", "Vida", "Familia" y "Comunicación".

En las páginas del libro se pueden encontrar los frutos de aquellas cualidades del autor que en el prólogo están resaltadas: "una persona fiel a sus creencias, indeclinable en su entusiasmo por compartir sus saberes, incansable en su vocación docente".



FERMÍN J. GONZÁLEZ M.,
EL MEJOR INTERÉS DEL NIÑO CON SMA I. REFLEXIONES SOBRE LOS TRATAMIENTOS DE SOPORTE VITAL EN NIÑOS CON ATROFIA MUSCULAR ESPINAL TIPO I, SIENA, CANTAGALLI, 2013, 496 P.

El origen del libro que se va a comentar constituye una experiencia. El Comité de Bioética del Hospital Pediátrico Bambino Gesú, en Roma, recibió consultas sobre la situación de cuatro niños, ingresados entre 2004 y 2010, que fueron diagnosticados como pacientes con atrofia muscular espinal tipo I (SMA I). Esas consultas recibieron cuatro respuestas distintas por parte del Comité. Ese fue el hecho que originó en el autor la idea de una pregunta de investigación a la que dedicó su tesis doctoral, dirigida por la doctora María Luisa Di Pietro. Para intentar darle respuesta a la pregunta: ¿por qué se da esa variabilidad en las respuestas frente a una misma situación clínica?, el autor dedicó sus esfuerzos, que fueron recompensados con la publicación de su tesis en forma de libro.

El punto de partida de la reflexión se resume en el título del escrito: es necesario buscar el mejor interés de un paciente que, aun teniendo sus funciones neurológicas completamente normales, experimenta una parálisis de sus músculos periféricos y respiratorios, que compromete su vida. El autor no deja olvidar que otro concepto bioético clave, pero que debe manejarse con cuidado, es el de calidad de vida.

El escrito tiene dos partes perfectamente justificadas. Una primera, que es un estudio científico y técnico de la enfermedad, sus orígenes, su evolución y tratamientos; y una segunda, más propiamente bioética, donde se analizan los problema éticos que se presentan en estos casos y se descubren las limitaciones de los dos conceptos mencionados (mejor interés y calidad de vida).

Cada parte tiene sus propias conclusiones y, al final del libro, está el elenco de la bibliografía utilizada, profusa como corresponde a una tesis doctoral. Es llamativa la seriedad del trabajo que se refleja, por ejemplo, en la investigación que el autor adelantó para documentar la calidad de vida de los pacientes con SMA I y sus familias: como no encontró constancia de la validación de escalas para calidad de vida en esos pacientes, se tomó el trabajo de hacerlas él mismo, obteniendo resultados claves para tomar decisiones terapéuticas en la aplicación de distintos recursos de soporte ventilatorio.

Podría pensarse que se trata de un trabajo sumamente especializado, y lo es, pero también se puede afirmar que es una recopilación muy juiciosa de conceptos y temas bioéticos fundamentales: competencia para decidir, alianza terapéutica, papel de la familia en la toma de decisiones, futilidad, principio de proporcionalidad o terapéutico, principio de adecuación ética, valoración ética de los tratamientos y sus calificaciones como ordinario/extraordinario, o proporcionado/ desproporcionado, calidad de vida, calidad de vida relacionada con salud, calidad de vida en pediatría, cuidados paliativos, etc.

Lo anteriormente mencionado hace de esta obra un buen referente para estudiar esos temas en el contexto de una práctica clínica específica. Esto contribuye a que sean mejor entendidos que cuando son estudiados solamente desde la sola teoría.

Uno de los resultados más interesantes del trabajo —aunque se encuentra casi entre líneas— apunta a ofrecer un nuevo marco de reflexión para la aplicación de la Bioética en pediatría: la de una práctica centrada en la familia.



STEVE BEIN,
COMPASSION AND MORAL GUIDANCE, UNIVERSITY OF HAWAI'I PRESS, 2013, 222 PP.

Compassion and Moral Guidance es el título de la tesis doctoral del profesor Steve Bein de la Universidad de Hawai, publicada en el 2013 por la Society for Asian and Comparative Philosophy como su monografía No. 23. En este texto el autor nos pone frente a un término utilizado muy frecuentemente pero muchas veces ambiguo o que conduce a equívocos.

El profesor Steve Bein, filósofo estadounidense, se doctoró en filosofía en la Universidad de Hawai con la tesis que constituye el objeto de esta reseña. Bein ha concentrado su investigación de la compasión en la ética comparada y en la intersección de la ética ambiental y la ética aplicada. Estudioso de la cultura asiática, ha profundizado en religiones como el budismo y el confucionismo, y es miembro de la American Philosophical Association, la Society for Asian and Comparative Philosophy, el Continental and Comparative Philosophy Circle y la Society for the Study of Philosophy and the Martial Arts.

El autor recurre a variadas fuentes para elaborar su trabajo: a los filósofos griegos como Platón y Aristóteles, así como a San Agustín, pasando por Spinoza, Hume, Kant, Rousseau, Hegel y Nietzsche, hasta Scheler, Mac-Intyre y Nussbaum. Recurre a otros pensadores como Peter Singer, C. S. Lewis, Rilke y Nozick; y demuestra su vasto conocimiento de la cultura religiosa y filosófica asiática citando a Tachibana, Santideva, Dogen Kigen y Tetsuro, entre otros.

El profesor Bein se apoya en la evidente variedad de definiciones que se le dan a la compasión buscando presentar, como meta de su trabajo, un modelo de razonamiento ético que toma el valor del sentido común que nos evidencia que la compasión es moralmente valiosa. El autor es consciente que este modelo va a desafiar algunas teorías en ética y filosofía política tradicionalmente miradas siempre con buenos ojos, y que presentará similitudes significativas con otras teorías como la ética del cuidado.

La obra está organizada en cinco capítulos. Inicia con una breve introducción que sitúa el uso común de la palabra compasión y describe el contenido de cada capítulo. En el primer capítulo se preocupa por dejar claro qué es y qué no es la compasión; en el segundo se pregunta en qué consiste la partícula "com" de la compasión; en el tercero se lanza a definir la compasión como tal; en el cuarto plantea algunas objeciones a una ética de la compasión, y en el quinto capítulo desarrolla la compasión en acción y termina con unas breves conclusiones.

Bein parte del hecho de que todos son dignos de compasión, incluso los animales. Presenta la postura del confucionismo que rechaza la posibilidad de un cuidado que incluya a todos, opuesto al budismo que incluye la creencia en la posibilidad de compasión universal (p. 110). Si bien el sentido común nos indica que la compasión es buena, no para todo el mundo es así, y pone como por ejemplo Spinoza (p. 111), Kant (p. 111) y Nietzsche (pp. 32-37). Es por eso que Bein busca su fundamento en las relaciones humanas, pues son más plenas cuando son compasivas (p. 111); es más, es porque estamos hechos de relaciones (p. 103) que podemos hablar de la ética de la compasión como una ética de relaciones (p. 171).

Para fundamentar la ética de la compasión Bein recurre a las propuestas del budismo, pero él mismo deja claro que no es la única aproximación religiosa posible para formular una ética de la compasión y para una concepción de la persona (p. 131).

El profesor Bein se defiende de las críticas que puede tener la compasión como una guía moral, y toma como un argumento fuerte el hecho de que una persona compasiva se preocupa por su propio ser sin descuidar el de los demás (p. 142). De lo anterior concluye que ser compasivo no implica un abandono de sí mismo, sino que a la vez que se sale al encuentro del sufrimiento del otro, se respeta el propio ser (p. 143). Por otra parte argumenta que la compasión no es algo pasivo e insiste que esta exige resultados (p. 151), por tanto, tiene una dimensión activa.

Hacia el final del libro Bein lanza una crítica a la ética aplicada, la cual le parece algo arbitraria y redundante (p. 181), pues argumenta que todo comportamiento es ético (p. 180), y opone a esta ética aplicada la ética de la compasión y la del cuidado.

Bein concluye que la ética de la compasión está en las relaciones, no en las decisiones. A diferencia de las decisiones, las relaciones no tienen ni un inicio ni un fin claro, se definen y se transforman a sí mismas. En este sentido, si uno tiene responsabilidad ética, la responsabilidad se expande radicalmente para incluir casi cualquier aspecto de la vida (p. 182).

No cabe duda que el trabajo del profesor Bein contiene una revisión exhaustiva sobre la compasión en la filosofía no solo occidental sino oriental, y rescata planteamientos muy interesantes como el de Rousseau que dice que si no fuera por la compasión no hubiéramos podido desarrollar teorías éticas de ninguna clase (p. 152). Esta y otras ideas relacionadas constituyen la clave de la propuesta de Bein. Sin embargo, pensamos que el punto más problemático de su trabajo es cuando habla de que la ética de la compasión no toma posturas —"not taking sides"— (pp. 161, 171, 178).

Al decir tan enfática e insistentemente que no toma ningún bando —side—, termina dejando de lado lo central de la reflexión ética, que es la persona humana. Pensamos que si de algo tenemos que tomar partido es de la persona humana y su dignidad. Por esta razón, la propuesta de Bein termina siendo un poco vaga y no plantea soluciones contundentes para problemas reales. De hecho, Bein mismo dice que algunos dirán que su propuesta es un poco vaga (p. 178) y su defensa es que el utilitarismo también es vago (p. 178).

A su propuesta le hacen falta fundamentos más sólidos de carácter antropológico, a pesar de que rescata y realza significativamente la dimensión relacional y de encuentro de la persona humana. Bein parece estar más preocupado por defender su ética de la compasión que a la persona humana misma.

Carlos Alberto Rosas Jiménez
Fundación Solidaridad en Marcha Colombia
carlosalbertorosasj@gmail.com


1 Se puede consultar en
http://columnafeyrazon.blogspot.com/

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