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Aplicabilidad del estado del arte
de carlos cardona pescador en
filosofía, antropología, ética y bioética

The applicability of ca rlos ca rdona pescador’s stat e of the
art in philosophy, anthropology, ethics and bioethics

Aplicabilidade do esta do da arte de carlos cardona
pescador em filosofia, antropologia, ética e bioética

Fecha de recepción: 15-05-2011
Fecha de aceptación: 27-05-2011

Nubia Posada-González1

1 Doctora en Filosofía. Docente, Universidad de La Sabana. Chía, Colombia. nubia.posada@unisabana.edu.co

 

RESUMEN

Después de una breve biografía del autor, se presenta la investigación en la que se construyen y contrastan dos nuevas definiciones de estado del arte, y se aplican a la de Carlos Cardona Pescador. El estado del arte es expuesto como uno de los mejores recursos para realizar la etapa compilatoria de cualquier investigación científica sobre un tema o, en este caso, un autor, con una propuesta que rompe barreras económicas de acceso a la obtención y producción de conocimiento científico de punta al incluir la mayor aproximación posible a la universalidad de las fuentes y a un estudio crítico del autor y de estas como totalidad: incluye la obra de un autor y los productos intelectuales sobre él, en que se le cita o menciona facilitando así, en su aplicabilidad interdisciplinaria, el desarrollo de la secularidad de la Bioética fundamentada en un recurso científico que permita conocer mejor a quienes la enriquecen, y un modo de hacer Bioética global porque tiene en cuenta el contexto externo y las características internas de lo que se constituye objeto o sujeto de su estudio.

PALABRAS CLAVE

Bioética, filosofía, investigación, compilación, conocimiento. (Fuente: Decs, Bireme).

ABSTRACT

After providing a brief biography of the author, this article outlines a study in which two new definitions of state of the art are constructedand compared, then applied to Carlos Cardona Pescador’s definition. The state of the art or highest level of development is presented as one of the best resources to develop the compiling phase of any scientific research on a particular topic, or in this case, an author, with a proposal that breaks down economic barriers in terms of access to obtaining and producing cutting edge scientific knowledge by including the greatest possible approximation to the universal range of sources and to a critical study of the author, and of these as a whole. It includes the work of an author and intellectual products about the author in which he or she is quoted or mentioned, thereby facilitating, in its interdisciplinary applicability, the development of secularity in bioethics founded on a scientific resource that allows for a better understanding of those who enrich it, and a way to develop global bioethics, as it takes into account the external context and internal characteristics of what constitutes its object or subject of study.

KEY WORDS

Bioethics, philosophy, research, compiling, knowledge. (Source: Decs, Bireme).

RESUMO

Além de uma breve biografia do autor, apresenta-se a pesquisa sobre a qual se construem e contrastam duas novas definições de estado do arte, aplicadas à de Carlos Cardona Pescador. Explica-se que o estado da arte é um dos melhores recursos na fase de compilação de qualquer pesquisa científica sobre um tema ou, neste caso, um autor, com uma proposta que quebra as barreiras econômicas para o acesso à coleta e produção de conhecimento científico de ponta para incluir a melhor aproximação possível à universalidade das fontes e um estudo crítico do autor e destes como um todo: inclui o trabalho de um autor e produtos intelectuais sobre ele, onde é citado ou mencionado. Isto facilita a aplicabilidade interdisciplinar do desenvolvimento da laicidade da Bioética baseada em um recurso científico para obter conhecimento de aqueles que a enriquecem e uma maneira de fazer bioética global, porque leva em conta o contexto externo e as caraterísticas internas do que constitui o objeto ou objeto de estudo.

PALAVRAS-CHAVE

Bioética, compilação, conhecimento, filosofia, pesquisa. (Fonte: Decs, Bireme).

 

INTRODUCCIÓN: LA VIDA Y EL TRABAJO INTELECTUAL DEL AUTOR OBJETO DE ESTA INVESTIGACIÓN

Carlos Cardona Pescador nació el 9 de julio de 1930 (1, 2) en Tiana, provincia de Barcelona, donde veraneaba su familia, constituida por sus padres Juan Cardona, funcionario de Estado y poeta, Carmen Pescador, profesora de música y danza, y su hermano, José, de 6 años. Carlos tenía 5 años cuando nació su hermano Juan, que murió el pasado mes de abril en Madrid, donde ejercía como médico psiquiatra. Carlos cursó la primaria en la Escuela de los Hermanos de la Doctrina Cristiana en Aribau, al norte de Barcelona.

A causa de una injusticia relacionada con la guerra civil española, esta familia emigró a Jaén desde el otoño de 1939 hasta diciembre de 1950; para entonces, Carlos había cursado el bachillerato, una Maestría Industrial y Peritaje Mercantil, combinándolos con el arte dramático y la poesía. Inició su trabajo en el Cuerpo de Telégrafos, con el que se trasladó a Gerona en los primeros meses de 1951 y a Barcelona en 1953, compaginando el trabajo con su estudio en Filosofía en la Universidad de Barcelona hasta el otoño del año siguiente, cuando se trasladó a Roma, de donde viajó a Madrid a recibir el presbiterado en 1957 (3), volviendo a Roma.

Cardona estudió dos licenciaturas en Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona, con la tesina “La metafísica del bien común en Santo Tomás de Aquino”, que en 1966 se convirtió en su primer libro: La metafísica del bien común, y en la Universidad de Santo Tomás in Urbe con la tesina “El sujeto de la suprema potestad en Juan de Mariana” que, según dijeron en esa institución al doctor Marco Porta uno de los investigadores de este autor, no la conservan; y dos doctorados en este campo del saber en la Universidad de Letrán, en 1956, con la tesis “Estudios balmesianos de espacio-temporalidad”, y en la Universidad de Navarra, en 1968, con la tesis “Metafísica de la opción intelectual” publicada al año siguiente con el mismo título.

Desde 1972, con ocasión de un seminario de estudio para filósofos de Italia y otros países que propuso a Augusto del Noce y que realizaron en la casa de este, surgió su preparación de Metafísica del bien y del mal, publicado en 1987 por la Universidad de Navarra, donde enseñó Metafísica y Gnoseología, y del que en 1990 se editó su aplicación a la educación en el libro Ética del quehacer educativo (5). En 1975 editó René Descartes:Discurso del método.

A partir de la primavera de 1977 Cardona residió en Barcelona, donde se hizo miembro cofundador y uno de los directivos del capítulo barcelonés de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA), además de colaborador del Instituto Balmesiano y su publicación Espíritu, del Servicio de Documentación Montalegre y de otros medios de difusión cultural nacionales e internacionales.

En 1992 publicó Tiempo interior. Aprovechó la hospitalización de sus últimos meses para terminar Olvido y memoria del ser, con la ayuda del doctor Ignacio Guiu durante el verano, y luego este y el doctor Lluís Clavell lo editaron en 1997.

Juan ha testimoniado que su hermano Carlos falleció después de estar, desde comienzos de mayo, casi todo el tiempo internado en la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra, en la que, “[…] tras una larga enfermedad que sobrellevó con una admirable y ejemplar aceptación del sentido de la vida, del dolor y de la muerte”, falleció el 13 de noviembre de 1993 (6), sábado, a las “21,30 h. […] con plena conciencia y con su habitual semblante sereno y sonriente, rezando con los que le acompañábamos” (7). Su cuerpo está enterrado en el cementerio de Pamplona.

Según Cardona, las tres personas que más influyeron en su trabajo (8) fueron Josemaría Escrivá, de quien estuvo cerca en Roma durante 18 años; Tomás de Aquino, aplicándose durante más de 20 años al estudio de su producción intelectual completa , y Sören Kierkegaard, a quien citaba con frecuencia. También influyeron en él Cornelio Fabro y Etienne Gilson.

ESTADO DEL ARTE

Carlos Cardona decía: “È verosimilmente impossibile che un solo pensatore […] possa risolvere i problemi fondamentali di questa nostra epoca” (9). El estado del arte puesto en Internet —meta que se intenta lograr ya que ha terminado la realización de esta investigación—, es un modo armónico de conjugar los mejores esfuerzos de todos y de poner, también al acceso de cada uno, los resultados del mayor número de aportes, comenzando, en este caso, por los del mismo Cardona, como un grano de arena pequeño pero esperanzador, en la construcción de la solución de algunos problemas que, por ser profundamente metafísicos y, por tanto, de alto impacto en la vida de las personas y las sociedades, son de todas las épocas. Lo ideal sería que no se hiciera la etapa compilatoria de una investigación sin contar previamente con el recurso de un buen estado del arte que se consolida con la construcción especulativa de elementos que aportan el perfil crítico del autor y su obra.

Con esta investigación documental compilatoria y crítica se ha procurado realizar la consecución más completa que fue posible lograr, en el contexto de los recursos y las colaboraciones obtenidas, de la obra del filósofo metafísico español Carlos Cardona Pescador, lo que se ha escrito sobre él, y los productos intelectuales en los que se le cita o menciona, quedando abierta porque la diferencia específica de un estado del arte es que siempre está en actualización. Se han esclarecido algunos elementos propios de un perfil crítico del autor y su obra, y se han resaltado, con ejemplos, algunas ideas para la capacitación del material de modo que facilite la investigación de punta, por ejemplo, procurando la identificación y corrección de errores de forma y de contenido en la presentación de estos productos intelectuales. Es el modo como se aportan algunos elementos para la elaboración de un perfil crítico de la obra cardoniana y sobre Carlos Cardona.

Esta modalidad de trabajo científico corresponde a una estructura y contenido diferentes a las demás formas de investigación, pudiendo complementarlas y suministrar una mejor aproximación a la unidad de lo real acerca de un autor, su vida y obra, y las respuestas y nuevos productos intelectuales que causa en otros. Hace posible una lectura y análisis que da como resultado, a modo de hitos, los principales rasgos de su mapa conceptual, su perfil intelectual y las diferentes características relevantes de su ser, su entorno existencial e impacto histórico.

MÉTODO

Después de presentar al autor, su entorno y algunos rasgos de su producción intelectual, corrigiendo y complementando algunos de los datos hallados, la investigación se divide en tres partes:

En la primera, sobre aspectos generales de esta pesquisa, se expone el planteamiento del problema, la justificación, el objetivo general y los específicos, los límites y la metodología del trabajo investigativo.

En la segunda se hace un análisis crítico de algunas nociones y aplicaciones de la investigación documental denominada "Estado del arte", y se elaboran dos conceptualizaciones a modo de definiciones descriptivas del mismo.

En la tercera parte se aplica la modalidad investigativa "Estado del arte" según las definiciones propuestas, al filósofo español Carlos Cardona Pescador.

Partiendo de las nociones concluidas se desarrolla la etapa compilatoria. En esta parte del estado del arte se ha involucrado a un buen número de personas e instituciones a las que se ha retroalimentado con los hallazgos que se iban obteniendo y que se consideró que más les competían.

Como fruto del procesamiento de la información conseguida se pudo hacer la base documental, su inventario y catalogación. Con los datos logrados se han solucionado algunas confusiones acerca de la obra cardoniana y sobre Carlos Cardona.

Se han elaborado referentes para la construcción de un perfil crítico documental de Carlos Cardona desde las categorías "bio-bibliografía", "riqueza temática" y "algunas huellas de su modo de construir productos intelectuales".

A lo largo de la investigación se ejemplifican sugerencias de capacitación del material compilado para hacer más amable su universalización y acceso de modo que pueda ser trabajado científicamente de forma fácil, rápida, completa y de buena calidad.

Finalmente, se exponen algunas conclusiones que complementan las ya registradas en cada parte y se incluyen la bibliografía y los anexos.

DISCUSIÓN

Aplicación a este autor de dos nuevas nociones de estado del arte.

Hace cerca de veinte años Carlos Cardona observaba:

Poco importa la experiencia personal de vida, si se dispone con un buen ordenador de una "base de datos", sea quien sea el que los haya "obtenido" y de qué modo, sea quien sea el que nos los "proporcione". Lo que cuenta es tener "noticias", algo notum (notado, visto) a alguien, no importa quién. De ahí el creciente protagonismo de los "medios de comunicación social" (mass media, bien propiamente dicho en inglés), que —cada vez más— solo se comunican a sí mismos, de modo anónimo, solo como "medios", sin origen preciso (o mejor dicho, sin origen "descubierto"), que extrañamente seleccionan —y con frecuencia "producen"— y distribuyen lo que "debe ser conocido". Es claro que eso lleva a desconfiar del valor de la experiencia personal de vida, recluida en el ambiguo ámbito de la opinión y la relatividad del "punto de vista", y a conceder una creciente confianza a ese "Otro" que nos informa en seguida de todo aquello de lo que necesitamos información, sin posibilidad alguna de verificación por nuestra parte: [...] la confianza se impone (5).

También frecuentemente los alumnos, como expresión de sincera admiración, buena fe y confianza hacia sus maestros, reciben con verdadero agradecimiento datos bibliográficos que anexan a sus investigaciones sin plantearse la necesidad de confrontarlos. El estado del arte ayuda a filtrar los errores involuntarios de autores, maestros y alumnos.

Desde antes de la universalización de la informática, e incluso actualmente, en la Bioética, la filosofía y demás campos del saber, algunas personas se especializan en la pesquisa sobre determinados autores, obras, temas, tendencias o etapas de la historia de un sector del conocimiento, y crean cátedra en sus lugares de trabajo. Dentro de cada escuela se reconocen los méritos en asuntos específicos, estandarizándose, por consenso entre líderes, la valoración por parte de alumnos y profesores, del concepto de reconocidos representantes de uno o de varios centros de producción de conocimiento.

Al perfeccionarse los medios de comunicación creció la interacción entre diversos grupos de trabajo con las consiguientes nuevas formas de apertura a la credibilidad en los aportes al saber, y ampliaciones de la esfera de los criterios de valoración al pasar de los referentes de un experto y varios de sus colegas, a los grupos de investigadores que constituyen equipos de personas altamente especializadas en pequeñas facetas de complejos procesos, que proceden de muy diversos lugares, culturas, recursos e intereses, pero que suman sus esfuerzos hasta merecer reconocimiento entre sus pares internacionales en la investigación de punta, publicando resultados solamente en los medios más especializados de difusión de productos intelectuales.

Con la continua transformación de distancias físicas, sociales y culturales se diversifican y consolidan nuevas metodologías de investigación y se enriquecen los referentes de calidad de producción del conocimiento, haciéndose necesario que los grupos internacionales de investigadores puedan tener acceso a los "Estados del arte" sobre su objeto de estudio desde cualquier lugar y
casi en tiempo real, interactuando como una riquísima red de apoyo mutuo para sacar adelante sus líneas de investigación y retroalimentarse continuamente, evitando lagunas y repeticiones que supondrían altísimos costos personales, institucionales, sociales, culturales, económicos y de desarrollo existencial.

Ya la objetividad de una nota o el reconocimiento de un resultado puede no depender solo de la experiencia y el prestigio del director de una investigación o escuela y su grupo de expertos conocidos, sino también de muchos otros pares de la comunidad científica internacional, a veces procedentes de posturas que parecen antagónicas, facilitando así la valoración más realista del trabajo investigativo y el reconocimiento de las competencias de nuevos estudiosos en un contexto ampliamente plural e intercultural que facilita la aceleración de la creatividad investigativa.

En este caso, la "base de datos" que se hace común podría ser más confiable porque, fruto de un trabajo investigativo serio basado en buenos estados del arte, se podría contar, en un tema de investigación, con la suma de múltiples y complementarias corroboraciones de lo que está sucediendo en gran parte del mundo, facilitando la consolidación y difusión del mutuo enriquecimiento, de la unidad que, buscada de este modo, dista cada vez más de la uniformidad porque se abre a la realidad entera, también en su dimensión transtemporal y transcultural. Otra ventaja de la "base de datos" así planteada, con el estudio crítico de la misma como totalidad, es la casi inmediatez en la corrección acertada y pluralmente verificable de los errores, por una ruta sistemática e interdisciplinaria que se haría más global en el sentido de abarcar todas las dimensiones internas y los contextos externos de su objeto de estudio asegurando el desarrollo de la Bioética, la Ética, la Antropología y la Metafísica que las sustentan en lo que depende de la universalidad de los referentes o, al menos, de su máxima aproximación a esta.

El "estado del arte" en la era informática parece una pieza irrenunciable para poder llevar a cabo con éxito cualquier etapa compilatoria de una investigación y los mejores resultados sobre el estado actual de conocimiento de punta en casi todos los temas objeto de estudio, estando así en plena unidad con la secularidad de la Bioética entendida como la apertura a todo lo positivo en cuanto real y perfeccionante desde el punto de vista ontológico, ético, técnico y placentero, en la armonía de estos cuatro aspectos en cada individuo, y en su entorno social y ambiental.

Esta metodología de investigación científica es distinta de las demás, las enriquece a todas y no es evaluable por los parámetros específicos de ninguna, sino por los deducibles de su dinámica propia y de su impacto en la mejora de la cultura y de la vida de personas, instituciones y sociedades, pero hace falta mantener el empeño para comprenderla, aplicarla y valorarla en su justa medida.

¿Cuál es el modo de investigar a un bioeticista, filósofo u otro autor y su obra? Teniendo, en primer lugar, el mayor acceso posible a su historia, a su producción, a lo que ya se ha estudiado sobre él, y al modo como se gestiona todo lo anterior. Esta es la razón de ser y el gran aporte de la investigación científica denominada "estado del arte" en lo referente a un gestor de productos intelectuales.

Partiendo de un buen estado del arte se pueden asumir mejor las demás tareas del trabajo investigativo que Carlos Cardona recordaba: "Interpretar lo oscuro con lo claro, explicar lo dudoso por lo cierto y lo ignorado por lo conocido es regla de toda hermenéutica y principio indeclinable de todo conocimiento" (11).

CONCLUSIONES

Con la universalización de los sistemas electrónicos de comunicación se ha roto, pues, un esquema de referentes del conocimiento: ¿En qué va el saber sobre un tema o autor concreto? No va en lo que saben un hombre experto, sus amigos y conocidos de la misma u otras escuelas: el referente actual es mundial y se construye con la modalidad de investigación denominada estado del arte, que no es la forma tradicional de compilación propia de las primeras etapas de una investigación científica, sino una forma documental compilatoria en la que se realiza un trabajo crítico de perfilación que señala identidad y aproxima a la totalidad compilada, constituyéndose en el mejor inicio y uno de los mayores aportes para cualquier etapa compilatoria de las demás investigaciones y para otros estados del arte.

Entre los riesgos que se pueden superar aprovechando las oportunidades de procesamiento de datos están los de las alteraciones que destruyen la armonía de la producción completa y empobrecen, encadenan o excluyen —en ocasiones por siglos— los horizontes del posible beneficio de sus aportes. Estas ideas de Cardona pueden ilustrarlo:

Una larga tradición esencialista, emparentada con el posterior desarrollo de las filosofías inmanentistas, había conseguido hacer desaparecer la noción tomista de acto de ser, suplantada por la de existencia. Este hecho y muchos de sus graves efectos teoréticos y prácticos han sido reiteradamente denunciados en los últimos treinta años [...] Sin embargo, estamos aún lejos de haber agotado el tema, que —por el contrario— se muestra progresivamente fecundo, y que nos va desembarazando de insolubles problemas que aquella suplantación originó. Temas capitales de filosofía y de teología moral están aún esperando esclarecimientos decisivos. Y uno de estos temas es el de la acción de la criatura (12).

El mismo Cardona sirve como ejemplo de no excluir en bloque y de valorar lo positivo que se puede desentrañar en la producción intelectual humana, cuando alaba y reconoce:

Es mérito indudable de la filosofía moderna —y ya importante lugar común de la cultura y de la vida social— la posición de la libertad como fundamento del hacer y del vivir humanos. Sin embargo, era destino fatal de esa filosofía antimetafísica, de esa filosofía sin ser, de ese pensamiento que se piensa, que llegara a la disolución de la libertad fundante, diluyéndola —en catastróficas alternancias— en la necesidad del fluir cósmico o en la irrelevancia total del acto singular, que muere sin sentido en el mismo momento de nacer: lo que ha dado origen a los colectivismos totalitarios y a la desconsolada soledad anarcoide de la singularidad errante. […] El descubrimiento de la libertad como fundamento —especialmente con el cogito cartesiano— se produjo en un ambiente cristiano, y en gracia a la fundamentación metafísica que aportó el Cristianismo, sobre todo con la obra de Santo Tomás. Así se explica, por ejemplo, que en el ámbito del pensamiento moderno haya sido el cristiano Kierkegaard el campeón de la libertad como fundamento (13).

Según el estado del arte de Carlos Cardona Pescador (14), en la obra cardoniana compilada hasta el momento el filósofo no usa este término de modalidad investigativa pero en sus escritos frecuentemente es crítico con quienes reflejan con sus obras los efectos negativos de no partir de lo que en un estado del arte podría haberse logrado en el contexto de las circunstancias de la época y los recursos:

Hay que distinguir entre Santo Tomás y el tomismo. En Santo Tomás reivindico la obra de un gran maestro y la legitimidad de la fe como fuente de inspiración para el filósofo. Existe en Santo Tomás cierta deficiencia —históricamente comprensible—, que es una proclividad hacia la primacía de lo aristotélico, en perjuicio de la primacía del amor y de la libertad, pero esto lo fue rectificando hacia el final de su vida. En cuanto a la Escolástica, mi principal reproche es que ha tratado de hacer un tomismo sin Santo Tomás, lo cual a fin de cuentas no era sino un "Aristotelismo bautizado". Por lo que respecta a los neo-tomistas, mis reproches son imputables a su anti-tomismo casi visceral; y lo mismo vale para lo que yo llamo "Escolástica de la modernidad", léase Descartes: el panorama que ofrece es el de un mundo de papel, con un profundo olvido del Ser, inmolado en aras del sistema conceptual (15).

Otra afirmación de Cardona sirve para ilustrar que, por falta de un buen estado del arte, los errores de los discípulos sean adjudicados a su maestro; probablemente recordando entre ellos a Gilson, Cardona comenta algunos de estos efectos de la carencia de un buen estado del arte:

Numerosas han sido las sorpresas de quienes, iniciados en una sedicente filosofía "aristotélicotomista", decidieron luego ir directamente al encuentro de las obras del Santo de Aquino: puntos neurálgicos de su metafísica —y, en consecuencia, de su teología— habían sido con frecuencia tan profundamente alterados, que resultaban irreconocibles. Y eso ha ido moviendo a no pocos al estudio directo y completo de todas las obras del Doctor Común: tarea ciertamente un tanto abrumadora, pero que compensa con creces (16).

También, aunque no lo denomine así, este autor identifica que no contar con un buen estado del arte puede llevar al ataque de personas e instituciones cuando se les acusa de ser o causar referentes antagonistas de lo que han promovido:

“Es necesario que la reflexión ética se funde y se arraigue cada vez más profundamente en una verdadera antropología, y esta por último en aquella metafísica de la creación que está en el centro de todo pensar cristiano. La crisis de la ética es el 'test' más evidente de la crisis de la antropología, crisis debida a su vez al rechazo de un pensar verdaderamente metafísico. Separar estos tres momentos —el ético, el antropológico, el metafísico— es un gravísimo error. Y la historia de la cultura contemporánea lo ha demostrado trágicamente”. Juan Pablo II terminaba con estas palabras, y esa exhortación, su discurso del 10 de abril de 1986. Pocos días antes había yo concluido una obra (Metafísica del bien y delmal), comenzada unos quince años antes, en la que acometí precisamente esa tarea de recuperación de unidad de aquellos tres momentos, en base a la metafísica verdad de la creación.

Esa tarea, realmente ardua y vasta, está solo en sus comienzos, y no son pocos, ni fáciles de superar, los obstáculos que quisieran cerrarnos el paso en tal dirección. Voy ahora a referirme a uno de ellos, que en cierto modo resume y engloba otros muchos: la reiterada acusación de Heidegger al "creacionismo cristiano", como responsable en gran parte del justamente lamentado “olvido del ser” (17).

Probablemente serán muchos los alumnos que, por no contar con la totalidad de los aportes de su maestro, carecieron del recurso para enterarse de algunos de sus aciertos y rectificaciones, y con ello, no caer en la promoción de los desaciertos, o de errores a los que pueden incluso llegar a valorar como verdaderos descubrimientos y transmitirlos así por siglos.

Otro riesgo que se corre por no tener a mano la obra más completa posible de un autor, es el de multiplicar las erratas en las transcripciones de las fuentes. A su vez, la investigación de punta, es decir, con la que realmente se logra un avance en el conocimiento, requiere su señalamiento en la información desde su fuente primaria. Con los recursos informáticos actuales se puede hacer compatible tal conocimiento a través del acceso a las fuentes corregidas, ahorrando así muchos errores —incluidos los denunciados arriba por Cardona—, pérdidas de tiempo, disgustos, desgastes, contrastes desafortunados con otros miembros del equipo de trabajo o con otros grupos de investigación, y equivocaciones que causan sufrimientos que habría podido evitarse.

También se ahorraría en buena medida el riesgo de decir, incluso seguros de estar siendo veraces, que el autor dijo lo que no ha dicho a causa, sencillamente, de un fallo involuntario de la memoria, incluso la de quienes mucho aprecian y aman decir lo que honestamente piensan que es la realidad.

Sin hacer el estado del arte de la obra más completa posible de un autor, y de aquella sobre él en que se le cita o menciona, y sin universalizarlo en un sistema que se pueda retroalimentar y corregir continuamente, se corre el riesgo de no poder evitar un gran porcentaje de errores que empobrecen y obstaculizan el avance de la cultura, la vida y la calidad del desarrollo existencial de muchos seres humanos y de las generaciones futuras, y el maltrato al resto del ambiente.

Como ejemplo de contraste, Eudaldo Forment resalta en el mismo Cardona los buenos efectos del conocimiento, bastante completo, de la obra de un autor:

En otra obra posterior, "René Descartes (sic) Discurso del método" al analizar valorativamente este famoso opúsculo de Descartes —probablemente el más célebre de toda la historia de la filosofía; superando en muchos sentidos a los estudios de Gilson, demuestra que el principio de inmanencia, inaugurado propiamente por Descartes, al poner el cogito como fundamento de todo conocimiento, ha llevado al antropocentrismo ateo del siglo XIX y primera mitad del XX. Se trata de un estudio modélico, en todos los sentidos, y que revela también su actitud de diálogo y atención para toda la problemática contemporánea. Tarea que no se apoya en un agnosticismo o relativismo sobre la verdad, sino en el conocimiento de la obra misma de Santo Tomás de Aquino, lo que le permite realizarla con seriedad científica y honestidad intelectual, y no por un afán de erudición o de competencia académica (18).

En su obra póstuma, el mismo Cardona facilita una respuesta a la causa de que esto suceda, a la vez que expone otro ejemplo de los malos efectos de no contar con un buen estado del arte:

Gilson vuelve a reprochar a Heidegger el abandonarse a fantasías históricas al ignorar la metafísica de Tomás de Aquino —que realmente hizo época— envolviéndola en una tradición escolástica que le precedió y que le siguió, pero
de la que él se desvinculó, con tal modestia y sencillez —sin ese prurito de mostrarse original, que caracteriza a los "modernos"— que muchos no lo advirtieron.

Es este un fenómeno que bien merecerá un análisis detenido. Han sido y somos muy pocos quienes hemos estudiado toda la obra escrita (Opera omnia) del doctor universal, en el idioma en que fueron escritas y estudiándolas con seriedad. Muchos que pretenden conocer bien esa filosofía no han pasado de las dos Summae y de un par de Quaestiones disputatae, leyéndolas con frecuencia traducidas y además mal traducidas . Y una gran mayoría de filósofos —no digamos ya de profesores de filosofía— tienen solo unas cuantas referencias de segunda mano y versiones expeditivas y tergiversadas. Hasta hace relativamente pocos años, se usaban algunos textos de Santo Tomás como mero expediente o franquicia de ortodoxia. Afortunadamente ahora ya nadie se siente en esa obligación con vistas a obtener el nihil obstat para sus escritos (19).

Los estudios compilados sobre Carlos Cardona no han sido inmunes, ni lo serán, a los errores anteriores, pero se puede disminuir el riesgo de estas falencias si se parte de un buen estado del arte sobre el autor, su obra y lo que se ha producido sobre él.

La aplicabilidad del estado del arte de Carlos Cardona Pescador en Filosofía, Antropología, Ética, Bioética también se debe —y en este aspecto es extensible a los demás campos del saber en lo referente a un autor— a que en él se corroboran dos nuevas definiciones de estado del arte (14) como fruto del análisis teórico de 47 trabajos sobre el tema. Las nuevas definiciones son:

• Abordaje, proceso y resultado sistemáticos de la generación y actualización de la compilación de productos intelectuales, analizando su perfil especulativo y la integración de estos, sus actores y gestores.
• Modalidad investigativa con la que se produce, como efecto de un proceso compilatorio y de un estudio especulativo, un perfil crítico documental actual.

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REFERENCIAS

1. Cardona C. Curriculum vitae [Mecanografiado, sin firmar, donado por Carlos Pujol], enviado a Nubia Posada, Barcelona- Málaga; 2008.

2. Cardona J. Presentación. En Pujol C. (comp.). Aforismos de Carlos Cardona. Libros de bolsillo, 165. Madrid: Rialp; 1999.

3. Cardona J. Carlos Cardona: reseña biográfica. Edufamilia Estudios. La familia y su entorno 2011; 1 (1): 62.

4. Cardona C. Metafísica del bien y del mal. Colección teológica, 54. Pamplona: Eunsa; 1987.

5. Cardona C. Ética del quehacer educativo. Colección Monografías y tratados GER. Serie Educación y familia, s. n. Madrid; Rialp; 1990.

6. S. N., In Pace, Romana. Bollettino della Prelatura della Santa Croce e Opus Dei. 1993; 9 (17): 300.

7. Cardona J. La obra de Carlos Cardona. Reseña biográfica de Carlos Cardona Pescador. documento adjunto con fecha 11 de diciembre de 2007.

8. Tarragona JM. La ética metafísica. Nuestro Tiempo 1989; 423: 114.

9. Cardona C. Heidegger e il tomismo secondo Cornelio Fabro. Cultura & libri 1986; 3 (14): 193-197.

10. Melendo T. Carlos Cardona, amigo y maestro. En Pujol C. (comp.). Aforismos de Carlos Cardona. Libros de bolsillo, 165. Madrid: Rialp; 1999.

11. Cardona C. La 'jerarquía de las verdades' y el orden de lo real. Scripta theologica, 1972; 4: 130.

12. Cardona C. El acto de ser y la acción creatural. Scripta theologica, 1978; 10 (3): 1081.

13. Cardona C. Ser y libertad. Anuario filosófico 1986; 19 (1): 163.

14. Posada NL. Carlos Cardona: Estado del Arte, Tesis doctoral, Universidad de Málaga, Departamento de Filosofía; 2011.

15. Esparza JJ. Carlos Cardona: “El amor es el fin y el origen de nuestra propia vida” [entrevista]. Madrid: ABC; 1989.

16. Cardona C. La ordenación de la criatura a Dios como fundamento de la moral. Scripta theologica 1979; 11 (2): 801.

17. Cardona C. La verdad de la creación y el mal moral. Anthropotes, Pontificio Instituto Giovanni Paolo II per Studi sul Matrimonio
e Famiglia, Pontificia Università Lateranense 1989; 2 (2): 207.

18. Forment E. La obra filosófica de Carlos Cardona. Espíritu 1990; 39: 147156.

19. Cardona C. Olvido y memoria del ser. Pamplona: Eunsa; 1997.

 

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